ROBERT G. BARTHOLOT, CÁSATE CONMIGO

Es lunes y las hormonas empiezan a estar alteradas, la primavera y sus alergias nos afectan en exceso y tenemos ganas de beber y mover el cucu a todas horas. Año tras año lo mismo, luego llega el calor y con él los mareos, los sofocos y los sudores… y ahí quería yo llegar. A las cataratas de sudor emergiendo por todas partes del cuerpo nada más entrar en www.bartholot.net. En serio, qué… ¿qué es esto? Es droga en estado puro. Amor verdadero es lo que profesamos por su trabajo y por él en persona. Color, dirección de arte potente, ironía, referentes religiosos, buena fotografía, humor… ¡no podemos pedir más! Adiós a las series, adiós a las películas; ya sólo queremos ver nuevos proyectos de nuestro querido y admirado Robert. Gracias, de verdad, por fin algo PERFECTO.

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Lo grotesco candy de Aiden Morse

Aiden Morse es un artista experimental procedente de Tasmania (como el diablo) que no se corta un pelo en mezclar lo absurdo, lo grotesco e incluso el drama en sus obras. Esa extraña fusión entre lo candy apastelado e imágenes crudas crean la ya bien experimentada sensación de “no puedo parar de mirarlo aunque me da cosica”; Morse consigue atrapar al espectador gracias a una cuidada dirección artística, aunque lo que te esté enseñando sea una máquina de afeitar utilizada recubierta por pelos y por no sé qué tipo de fluido blanco pegajoso. Entre sus trabajos podemos encontrar fotografía, vídeos y fotomontajes, lo que le convierte en un artista multidisciplinar que, creemos, va a dar mucho que hablar.

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LA JÄGERMEISTER BARBERSHOP DE BARCELONA

El pasado 26 de marzo acudimos a uno de esos eventos que te alegran toda una semana, de lunes a domingo (los días anteriores por la expectación y los posteriores por la buena sensación que te deja). La cosa iba de Jägermeister, de barba y pelos, de gentes interesantes y de buena música. Además de que nos hiciera excesiva ilusión el hecho de ser invitados por una de nuestras bebidas favoritas (a nuestros brazos, ciervo de fondo naranja), tuvimos la suerte de conocer la maravillosa barbershop-estudio de tatuajes One o Nine, a gente maja, de reír y de incluso movernos entre la multitud al son de Fuckin’ Bollocks y DJ Patriarca. Más que un plan para un miércoles lluvioso-aburrido-oscuro. ¡Gracias One o Nine, gracias Jägermeister! (Muchos de vosotros tenéis la barba echa un asco, como yo, así que no perdáis el tiempo y pasaros por C/Mare De Deu del Pilar 15 bis. Vais a quedar monísimos).

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Planetas para cenar – Foreal

Imaginaos la idea de comerse un planeta. De entrar a un restaurante y pedir, de primero, un suflé de Marte y de segundo un filete Venus con salsa tártara acompañado de patatas Plutón. Vale que eso aún no pasa y, además, es muy estúpido. Pensadlo, os estarías comiendo polvo lunar o hidrosulfuro de amonio (no suena ultradigestivo), o algo con nombre astro-complicado.

Por eso, los planetas no se comen, solo se miran, y aunque éstos de arriba tengan una pinta muy suculenta, no son más que maravillosos montajes del estudio alemán Foreal, equipo creativo y de ilustración que está formado por Benjamin Simon y Dirk Schuster. Unos cracks. Con estas composiciones querían darle un giro surrealista a la anatomía de los planetas; el planeta de yogur, el de chicle y el de óleo oscuro (no os recomendamos probar el tercero). Foreal. Porque vosotros lo valéis.

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Enamor-ARTE de Margaux Dereume

Pasearse con un cuadro puesto debe ser bastante incómodo: las astillas del marco picándote por todas partes, el lienzo colándose entre tus lindas nalgas, y ¡no quiero pensar en las consecuencias del óleo en las pieles más sensibles! (Quita, quita, yo eso no me lo pongo…). Lo que sí que me pondría, ya que hace el mismo efecto pero parece mucho más cómoda, es la ropa de Margaux Dereume, una artista de los estampados. Con su colección propone llamar la atención (como nos gusta) pero sin angustiarse, nada de “para presumir hay que sufrir”, que ya hemos madurado.
Juzguen ustedes mismas, señoras. Yo estoy por comprarme sus leggins y salir a correr (sí, he dicho correr).

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ERWIN OLAF

¿Qué pasaría si los mundos oníricos de Wes Anderson y los paisajes melancólicos de David Lynch se unieran? Pues como en La Monda os solemos dar todo mascadito, ya os damos nosotros mismos la respuesta, que es tan sencilla como mirar el trabajo fotográfico del noruego Erwin Olaf, trabajo que es tan o más ensoñador que el de los dos sujetos anteriores.

Lo que más le gusta a este artista es recoger y representar la vida cotidiana de las profundidades de Estados Unidos. Sí, amigos, de todos aquellos estados que no sabríais situar en el mapa, como Utah, Idaho, Misuri, que en castellano, efectivamente, se escribe así, Iowa… Los rituales diarios de estos lugares tan de serie de los 90 son tan patrióticos como ir a entrenar con las cheerleader o pasear con tu grupo de Boy Scouts. Lo mismo nos da una cosa que otra, porque todo el folclore nos gusta más que nada, por no mencionar el color y la distribución de las imágenes, maravilla pura con la que consigue transmitir todo su mundo con un disparo.

 

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Los selfies de Jaimie Warren

El fenómeno “selfie” está por todas partes, desde las ancestrales fotos delante del espejo y sacando morros tan perpetuadas por el estilo choni , hasta los contrapicados imposibles protagonizados por japonesas edulcoradas. Nadie puede escapar de este narcisismo mediático y menos después del famoso “selfie” de los Oscars cuyo reblogeo ya nos está tocando los huevos. En serio, han pasado dos semanas, lo hemos visto todos, parad.

En fin, era inevitable que ante tal explosión de egocentrismo y representación del “yo” aparecieran figuras tan perturbadoras como la de Jaimie Warren, que ha decidido llevar el “selfie” hasta límites insospechados, y la verdad es que se ha pasado tres pueblos.

Jaimie Warren se hace selfies (o lo que viene a ser el típico autorretrato fotográfico) disfrazándose de distintos personajes mediáticos, como Lana Del Rey, y combinándolos con distintos tipos de comida rápida. Como os podéis imaginar el resultado es de lo más perturbador. Vemos como el artista nos muestra a personajes como Lasagna Del Rey, OreOprah (Oprah Winfrey + Oreo), JonBeignet Ramsey (la mártir infantil JonBenét fusionada con una torrija) o Rod Steward siendo un pretzel, a la vez que eleva la práctica del selfie al pedestal del Alto Arte.

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Phebe Schmidt

Phebe Schmidt es carne de Tumblr, y no es una característica negativa, sino todo lo contrario. Esta creativa australiana ubicada en Melbourne y especializada en la fotografía de estudio, hace de la ambigüedad su arma. La incomodidad te invade desde dentro cuando ves sus fotografías de modelos, zapatos, pestañas postizas o una mortadela gigante. Fotos que dan cosica. Que algo les pasa. Pero aunque parezca que sólo tenga un fin estético, nada más lejos de la realidad. Detrás de sus trabajos se esconde un discurso con el que explora la obsesión de la sociedad por los cánones de belleza que rigen la identidad de género. Con todo ese mix, y teniendo en cuenta que su fotografía es de lo más apastelada y artificial, un voto a favor para Phebe Schmidt.

 

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El surrealismo de Dominik Tarabanski

En este post no vais a encontrar nada rimbombante, brillante ni folklórico. Tampoco vírgenes ni nada relacionado con lo religioso (os avisamos porque seguramente ya estaréis acostumbrados a nuestra visión kitsch-flamenquito-fusión). Hoy os presentamos a un fotógrafo afincado en Nueva York, que, después de merodear durante 12 años por Cracovia, sigue puliendo su estilo de una manera asombrosa: pureza y simpleza, sobriedad y surrealismo. Estamos completamente atontados mirando su trabajo, así que aquí os lo dejamos para que disfrutéis un ratillo. Seguidle la pista que tiene pinta de arrasar en muy poco tiempo.

 

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Thomas Dworzak, retrato talibán

Este fotógrafo alemán curtido en el fotoperiodismo, se conoce como la palma de su mano todos los conflictos de las zonas del Cáucaso, Macedonia y Kosovo. Se dedicó a retratar a la gente de esas tierras como muchos otros periodistas. Hasta ahí nada fuera de lo normal, pero lo que tiene chicha es que Dworzak retrató a talibanes y se permitió la licencia de pintar las fotografías simulando un estilo pop, transformando de inmediato a guerrilleros de la milicia en autenticas pseudocelebrities. Quizás las próximas Navidades sustituyamos el cuadro de la Marilyn por un apuesto talibán.

*Vice Holanda, tomando de inspiración este reportaje de Dworzak, realizaron una sesión de fotos reinterpretando la original, no sin introducir un tono irónico como les caracteriza a ellos. ¡Que pillines éstos de Vice holanda!