PRIMERA EDICIÓN DEL DSSFFF

¿Existe algún plan mejor que un Fashion Film Festival para este puente de mayo? Pista: NO. Y además, para colmo, en una de las ciudades más bonitas y estupendas de toda España, San Sebastián. Los días 2 y 3 de mayo podréis gozar, entre txuleta y txuleta, de una selección de fashion films maravillosa en el Teatro Principal, de una exposición de fotografía de nuestro querido y amado director en la tienda Noventa Grados, de muchos workshops y talleres etc. Y como no, de una estupenda fiesta de clausura en el nuevo bar-sala de conciertos DabaDaba. Ya sabéis, aquí os ofrecemos el plan perfecto, y si tenéis algo ya organizado, canceladlo. La primera edición del Donostia/San Sebastián Fashion Film Festival va a ser un bombazo, advertimos.

Rococó de Cristal por Amber Cowan

Nunca fuimos fans del minimalismo ni del realismo, esto ya lo debéis tener bastante claro. Por eso, esta artista que vive en Philadelphia nos llega al corazón directamente.  Su talento rebosa tanto como sus esculturas tan llenas de complementos. De hecho, si las miras de cerca verás desde delfines hasta querubines (perdonad la rima). Para hacer sus piezas, Amber Cowan recorre los mercadillos buscando piezas de cristal de 1940 a 1980. Las recalienta y las reesculpe con resultados tan frondosos como los que vemos aquí. Las formas de sus esculturas son como figuras del mal que solo te encontrarías en lo más profundo del océano, pero de color rosa, para confundirnos con algo muy inocente. Parecen vivas, las composiciones son escalofriantes e incluso parece que brillen de húmedas. Demasiada gente junta. Son collages rococó de tiempos mejores para los centros de mesa de cristal en EEUU.

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SASHA FAVOROV

Este ucraniano, que se autodenomina fotógrafo y retocador, es limpio, pulido e irónico. Juega con la luz, la textura y las gamas cromáticas de los objetos, reinterpretándolos. Todo muy guay y muy profundo y muy oído. Lo que pasa es que Favorov consigue todo esto aunque trabaje con el objeto mas chuchurrío del universo; puede transformar una maquinilla de afeitar en un objeto que deseamos tener a toda costa. A esto se le llama tener el don de la estética. Objetos inanimados se mezclan con objetos animados creando una postal que roza lo onírico y que es, justamente, el punto fuerte de las mismas. El efecto hipnótico que consigue no es tan fácil de alcanzar; nos gusta, Sasha Favorov.

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Los años dorados de Harry Griffin

La vejez, esa gran pesadilla de la cual el ser humano lleva años intentando huir, engañar o posponer a base de cremas milagrosas, dietas de la alcachofa y demás memeces varias. No nos engañemos, por mucho que nos emocionemos con «las chicas de oro» o Betty White, nadie se quiere ver con dentadura postiza, oliendo a fruta pocha, con perdidas de orina de manera repetida y con una pensión que da risa. Intentando hacer frente al panorama dantesco que se nos viene encima, os traigo las fotografías de Harry Griffin y sus retratos de la tercera edad, la vida del pensionista ocioso en la costa de Florida, ancianos entre solariums, daikiris y prótesis dentales; esta es la jubilación que yo quiero rodeado de lujo y crema solar. El fotógrafo no sólo se ha centrado en el bizarro mundo de la vejez. Echadle un vistazo al resto de su trabajo; en la serie Convention nos muestra lo casposo y perturbador que puede ser el mundo de las ferias y convenciones. Mientras os dais un paseo por su web yo voy planteándome mi plan de jubilación, nos vemos en el solarium en 2067.

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El Artiseño de Aron Filkey

Este diseñador gráfico húngaro, que abarca tanto la dirección de arte, la publicidad, el diseño editorial y el diseño espacial, es un claro ejemplo de cómo saber afrontar un encargo profesional y desarrollarlo sin perder un estilo propio. Aron Filkey está interesado en explorar y probar cosas nuevas que dan a sus trabajos un perfil artístico, seña de identidad que le diferencia de los trillones de diseñadores gráficos que habitan este planeta. Gracias a su buena percepción estética, consigue composiciones atractivas que rozan lo absurdo y ha colaborado con editoriales en proyectos como Typography Issue of the Computer Arts Magazine, WAD Magazine o The Room Magazine. Además, colabora con el maravilloso fotógrafo Mate Moro. ¡Cuidado con ellos, van a pegar fuerte!

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¡BONITO, BARATO! DE QUENTIN SHIH

Las tiendas de los chinos son como la cueva de los ladrones de Alí Babá, y no porque sean oscuras y tenebrosas, sino porque dentro hay maravillas a raudales. El fotógrafo Quentin Shih lo sabe y se dedicó a comprar sus objetos rudimentarios para posteriormente fotografiarlos. En esta serie, denominada 99 Cent, predominan los colores pasteles, un aura efecto niebla, plástico, plástico y mas plástico. Quentin no esconde que los objetos sean del «ultramarinos» del barrio, sino que lo muestra intencionadamente dejando las etiquetas originales de los productos en las que se pueden ver los precios reales, 99 cents. Bonito y barato.

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VOTE FOR NIXON! Matt Henry

«Si tuvieras que volver a nacer y elegir una época, ¿cual sería?». Esa pregunta coñazo a la cual personas con pocas habilidades de entablar amistad recurren constantemente, esperando de manera ansiosa una respuesta que analizar para llevar el hilo de la conversación. Desde siempre he afirmado que mi lugar en la historia era ser señor feudal y gozar del maravilloso (y desgraciadamente extinto) derecho de pernada; sin embargo, mi respuesta ha cambiado completamente desde que descubrí la obra del fotógrafo Matt Henry y sus escenografías de las profundidades de la América de Nixon. Sin lugar a dudas, yo debería haber nacido en un pequeño pueblo de Iowa, ir a conciertos de country, ser del club de amigos del rifle, tener animales disecados en mi salón y defender a capa y espada a Richard Nixon y el liberalismo más descarado. Vivir una vida como la que nos presenta Matt Henry en sus imágenes que recrean los Estados Unidos en los años 60 a partir de platós y falsos escenarios, con Elvis cantando en todas las pantallas de televisión, viendo a los hippies universitarios manifestándose en la calle mientras lustro mis botas mascando tabaco, rifle en mano… Esa es la vida que yo debería haber tenido, vivir el american dream republicano y no la crisis del ladrillo español… En fin, como mínimo siempre nos quedará la obra de este fotógrafo, la discografía de Elvis y una botella de bourbon para recordar la época que jamás vivimos.

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PIEDRA,PAPEL,CACTUS. ECAL.

Un año más, la Semana del Mueble ha aterrizado en la ciudad de la cotoletta más famosa del mundo, Milán. Durante estos 6 días, la villa entera se vuelve un gran escaparate para los diseñadores industriales adictos al cartón, la madera, el mármol, el plástico y apróximadamente un millón de materiales más. Pero vamos a separar la paja del trigo. En el distrito de Brera, dentro del Fuorisalone, se pudo ver la muestra de la Universidad de Arte y Diseño ECAL (Lausanne), donde se mostraban proyectos interactivos de alumnos insultantemente jóvenes; mármoles multicolores, espejos que detectan el movimiento, objetos que desafían a la gravedad e incluso ¡cactus reales sensibles al movimiento! Otra vez, un año mas, los jóvenes dan una lección a las grandes marcas; ¡más caras nuevas y no tantos clásicos renovados!

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Selfies de Oficina: Isabelle Wenzel

Sí, sabemos lo que son los selfies y odiamos mencionarlos para empezar el artículo (incluso en el título). Un selfie, esa antigua «autofoto» que pasó a ser una foto Tuenti con «duckface» o un clásico autorretrato a lo Vang Gogh, un «whatever» a ti mismo. Estamos cansaditos de la palabra selfie, la oímos, y nos da repelús. A no ser que sean las 3 de la mañana y estemos en la exaltación de la amistad, porque en ese caso al grito de selfie nos apilamos con ese glamour que se merece y ¡tadáaa! Lo que pasa es que ahora estamos en el estudio, y nuestros seguidores ya se conocerán la estantería de atrás más que la pared de su cocina. Gracias a dios, aquí está Isabelle Wenzell para marcar una buena tendencia: medias de colores, una taza de té o un jarrón y un buen culo… ¡voilà! El combo para hacer un buen selfie a lo Isabelle Wenzel.

Isabelle es fantástica. El trabajo de esta fotógrafa alemana se basa principalmente en estudiar la forma del cuerpo humano. Posiciones casi imposibles que hacen que los cuerpos parezcan esculturas. Fotografías muy coloridas y con mucha tensión. ¿Se caerá la taza? Quién sabe. Imaginaos ese momento; presiona el botón y sale corriendo hacía adelante, se coloca culo en pompa, la tacita encima y …. ¡clink! Ahora imaginaos que repite el proceso hasta que la foto le parece perfecta. Una genia, eso es lo que es Isabelle Wenzel.

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Barbie & Bob Mackie (No Ken)

Vaaaaaale, lo confieso, he sido una niña Barbie. Y ¡no! con eso no me refiero a que llevaba calcetines con pompones y paseaba a mi caballo (de melena mucho más sedosa que yo) por el club de hípica. Lo que quiero decir es que tuve el privilegio de tener una gran colección de Barbies en mi vida. Como sus vestidos no me parecían suficientemente lujosos, cortaba los míos hechos a medida (llamadme abuela, pero en mi época no había Zara Kids) para crear su nuevo vestuario. Recuerdo cortarlos siempre por detrás, pensando así que mi madre nunca vería el pedazo de agujero que llevaba en el culo (ingenua de mí). Me pasaba horas pegando tijeretazos a un cacho de tela y ver cómo aquellos trapos arrugados y deshilachados convertían a mi Barbie en una diva tipo Cher. Y ahora, ingenua de mí (otra vez), descubro que podría haber hecho de eso una profesión como hace Bob Mackie. Me cuesta creer que hay alguien cuyo trabajo es vestir a Cher (tan artificial como una Barbie) y cuya afición es vestir a Barbie como si fuera Cher. ¿No os parece fantástico o estoy yo trastornada por los recuerdos de mi infancia? (Gracias Bob por desatar mi nostalgia)

Juzgad vosotros mismos, ¡seguro que una de sus maravillas hace que os dé un pequeño ataquito al corazón!

(Nota al lector: mis Barbies no tenían ni punto de comparación con las maravillas que hace Bob. Al lado de las suyas las mías eran, como poco, las gemelas gitanas de Frankenstein)

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