AMARNA MILLER

Amarna Miller, actriz porno, es a los estereotipos lo que el Big Bang fue al vacío del cosmos. Sexo y Zaratustra van de la mano.

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Empecemos por una pregunta que, a riesgo de parecer clásica, puede enriquecerse con el punto de vista que puedes aportar. ¿Qué es el sexo para Amarna Miller?

El sexo es un vínculo, es una forma de conectar con la otra persona, tanto a nivel emocional como a nivel físico. Ya sea cuando tengo sexo en mi vida privada como cuando lo tengo delante de la pantalla, para mí lo más importante es encontrar la pasión, la química, lo que te une con tu compañero o compañera.

El actor o actriz porno, ¿se hace o se nace?

Creo que hay una serie de características que tienen que ser intrínsecas a cada persona; tienes que tener la líbido alta y te tiene que apetecer tener sexo todos los días. Sin embargo, aparte de eso, no pienso que se nazca de una manera o de otra, creo que cada uno se construye a sí mismo. Para mí el porno es una elección, no he nacido para ello, sino que lo he elegido.

¿Cuáles son los peores tópicos con los que tienes que lidiar siendo actriz porno?

Son muchos. El peor estereotipo con el que tengo que lidiar todos los días es el de la mujer siempre disponible; básicamente, los usuarios piensan que la persona que están viendo en pantalla es así todo el rato, que ese personaje que estoy caracterizando que quiere tener sexo con cualquiera es la misma que está hablando aquí contigo. Obviamente, no es así, porque aparte de ser actrices porno tenemos una vida normal. Yo voy a hacer la compra y cuido de mis gatos, no busco sexo el 99% de mi tiempo, pero, basándose en esa premisa, muchos se creen con derecho a acosarte. Muchos mensajes que recibo son altamente agresivos porque muchos usuarios piensan que es lo que busco, pero el porno es lo que hacemos, no lo que somos; no nos llevamos el porno a nuestra vida privada. Además, tengo que luchar contra tópicos sobre relaciones, como el mito de que nunca encontraré pareja, o sobre encontrar otro trabajo en el futuro fuera de la industria… A éstos se les añade el de la suposición de que si te dedicas a algo relacionado con tu cuerpo, no eres suficientemente lista para dedicarte a algo relacionado con tu inteligencia. Si eres guapa, no eres lista. Si eres lista, no puedes ser guapa.

Siempre se ha dicho que la pornografía es una industria que mueve millones; mientras que habrá much@s que nunca hayan visto cine francés, puede que no quede casi nadie sin haber visto nunca al menos unos minutos de porno en nuestra sociedad. Visto así, vuestra influencia puede ser muy grande en cuanto a estereotipos y formas de escenificar algo tan cotidiano como el sexo, ¿no? ¿Se toma esto en cuenta dentro de la industria?

Poner el porno como educador sexual es otro estereotipo. El problema es que en nuestra sociedad no se da una educación sexual a los niños y a los adolescentes; cuando llegan a cierta edad y necesitan resolver las preguntas que obviamente tienen, no tienen una figura de autoridad que les de una respuesta de forma sana. Así, buscan referencias que normalmente son del mundo de la pornografía. En el porno no se está escenificando una relación sexual realista, porque es una fantasía; repito, no intenta escenificar la realidad. Aquí surge el dilema, porque los niños o adolescentes cogen el porno como referencia e intentan practicar lo que ven en su vida privada, cosa que sale mal. ¿El problema es el porno? No, es la falta de educación. Por ejemplo, si yo llevase a un niño pequeño a ver Batman, le explicaría que no debe reproducir lo que ve en su vida cotidiana, que no puede ponerse una capa y pegar a la gente o ser Spiderman y tirarse por una ventana. Lo mismo con el porno; hay una gran falta de referentes y de educación.

Uno de los aspectos a lo mejor más espinosos del cine porno clásico es el papel de la mujer y su objetualización (un reflejo, quizá, de la sociedad, la televisión y la publicidad más generalista). ¿Hasta qué punto crees que cala esta tendencia en los hombres heterosexuales consumidores de pornografía?

Es cierto que, en el cine porno más antiguo, la figura de la mujer se trata como un objeto que está ahí para satisfacer los deseos del hombre. He de decir que esta tendencia está cambiando; hay muchísimas productoras que ponen a la mujer como figura de poder al mando de la situación y hay muchísima más libertad. Dicho esto, sí es verdad que los hombres asumen muchas de las tendencias que ven en el porno y las llevan a su vida real. El problema, otra vez, es educacional, no del porno. El porno refleja una imagen, pero la persona no sabe asumir que eso no es la vida real. Con esto no disculpo a la pornografía; sí que me parece que hace falta más variedad a la hora de escenificar sexo explícito y visiones distintas dentro del cine X, pero no quiero que se culpabilice al porno de algo de lo que nosotros tenemos la culpa.

Parece que ser mujer va unido, en nuestra sociedad y debido a nuestra educación y entorno, a ser muy conscientes constantemente de nuestro propio cuerpo (al igual que los hombres, pero quizá de forma más acuciada). ¿Tu exposición, es decir, aparecer desnuda, nunca te ha causado ningún conflicto interno?

Bueno, como te decía antes, sufro mucho acoso y me preocupa que la gente disculpe ese acoso por ser actriz porno. Me encuentro muchos comentarios en redes sociales y foros que atacan a mi persona y que creen que por salir desnuda me follaría a cualquiera; pongo una foto en Instagram y tengo 30 comentarios en la línea de “te metería la polla hasta las orejas”. Cuando me quejo de estos comentarios, me contestan con un “qué te esperas”. Es lo mismo que disculpar una violación porque la chica lleva minifalda. El otro conflicto que me causa es el de las críticas; cuanta más notoriedad ganas, encuentras más trolls y más gente que está en tu contra. Cuando son cosas sin sentido me dan igual, pero cuando la gente se curra un perfil psicológico mío sin tener ni idea de quién soy en realidad, me resulta hiriente e incluso me hizo plantearme si quería dedicarme a esto. Es duro, pero a lo largo de los años he aprendido a dejarlo pasar y valorar las cosas como son. Hay un texto de Nietzsche que se llama “De Las Moscas Del Mercado”, donde habla sobre cómo recibir a las moscas, las críticas, sin convertirte en su esclavo. En una frase dice “no es mi destino ser un espantamoscas”. Yo estoy aquí para hacer mi trabajo, no para molestarme por las moscas.

¿Cuánto espacio hay para la creatividad en el mundo del cine pornográfico?

Todo el que queramos. Cuando tenía mi productora, hacíamos lo que nos apetecía; se puede ser tan creaativo como uno quiera. El problema es que el porno ha adoptado un nicho de mercado que funciona y lo explota. Últimamente hay productoras pequeñas que están saliéndose de los límites establecidos del porno, límites a la hora de crear, por ejemplo, en la iluminación, en la cantidad de posturas por escena, todo tipo de reglas muy encasilladas.

¿En que te gustaría que se innovase?

Apostaría por cambios estilísticos, sobre todo. Como estudiante de Bellas Artes, me encantan las creaciones artísticas; una dirección de fotografía más currada, argumentos más interesantes y que salgan del estereotipo. En mi caso, siempre soy la estudiante de intercambio que llega a la casa de acogida y se folla al dueño de la casa, y hacemos cinco posturas, y casa postura dura 10 minutos. Las posturas son siempre cowgirl, misionero, doggy y cuchara. Al final es lo mismo, todo el rato, repetido, repetido, repetido. Y echo de menos vestuarios más currados también, algo distinto.

¿Qué quieres aportar al género en tu faceta como escritora y directora?

Originalidad, y sobre todo, una visión más estética. Hace un par de años que no dirigo, porque no tengo tanto tiempo, pero en un futuro, cuando me vuelva a poner detrás de las cámaras, quiero plantear una visión más artística, que se mezclen cinematografía y pornografía. Me gustaría coger conceptos y remezclarlos.

Dicen los advenedizos que todo tiene fecha de caducidad con la revolución de Internet y todo lo que ha pasado a posteriori. El porno como lo conocemos, ¿también se va a acabar?

El porno evolucionará. Si las gafas de realidad virtual funcionan, el futuro puede ir por ahí. Hay una productora española que se llama Virtual Real Porn que se dedican a rodar para estas gafas y es una pasada.

¿Qué te ha dado el porno que no te haya podido dar otra profesión?

Libertad para hacer lo que quiera y cuando quiera. Para rodar, viajar, ganar dinero y organizarme mis propios horarios. Adoro poder ser yo quien se organiza, trabajo mis 8 horas pero gestionadas por mí. A nivel sexual, he podido realizar fantasías que en la vida más común son complicadas, como por ejemplo una orgía. Cosas que me hubiera gustado hacer antes pero para las que no tenía medios.

Ya que te dedicas a ello, me interesa saber en qué crees tú que debemos mejorar en educación sexual en nuestro país (si es que crees debemos mejorar en algo).

No creo que podamos hablar de ni siquiera educación sexual en nuestro país, porque a mi parecer es nula. Sí, en los colegios te enseñan la parte biológica, pero nada sobre sexo. Habría que empezar a educar en que el sexo no es algo malo, no es un tabú. Empezando por ahí, todo lo que va después. Realmente la educación sexual, para una mujer especialmente, es nula. Yo, la primera vez que me corrí, no tenía ni idea de lo que estaba pasando.

Sobre qué crees que tenemos que aprender más, ¿sobre sexo o sobre amor?

Sobre ambas. A nivel emocional veo muchos vacios; se nos sigue vendiendo el ideal del amor romántico como el que realmente funciona, las películas Disney y Hollywood, que te dicen que tienes que encontrar a tu media naranja dando por supuesto que tú no eres una naranja entera. Éste es un concepto que me molesta mucho; realmente, te están planteando que tú no eres una persona completa y eso es horrible. Antes de amar a nadie tienes que amarte a ti mismo y estar bien contigo misma.

 Te hago la pregunta que les hacemos a todos los entrevistados en nuestra revista. Os damos la primera parte de una frase y vosotros tenéis que completarla. Así que… La expresión artística como forma de defender…

el valor de la creación. La expresión artística saca tu yo más interno, tu yo más oculto, las partes que no salen de normal.