LOS HOMBRES DEL VERANO 2014

Las semanas de la moda son el termómetro de lo que se va a llevar la temporada siguiente. No es ninguna novedad. Lo que sí lo es son los colores, tejidos y estampados que salpicarán dentro de un año las calles de la gran ciudad. Posamos nuestra mirada en tres capitales claves para la moda y en una serie de desfiles que definen lo que de verdad gobernará los armarios de los hombres la primavera futura.

Primera parada, Londres. Ktz presenta una colección basada en el blanco dejando un reducido espacio al negro. Algunos looks se cubren con impresiones icónicas como un manifiesto claro. Las superposiciones de prendas dan unidad a la colección que se propone como un uniforme de una tribu urbana combativa del futuro. También el diseñador Craig Green ve el verano de 2014 como el de las superposiciones: una falda sobre los pantalones o camisas de manga larga sobre otras de manga corta. Y lo pinta todo con estampados tie-dye en azules, verdes y colores cálidos, si bien hay looks en negro o blanco. En contraste Katie Eary centra su paleta en tonos cálidos: rojos y anaranjados en degradado que se combinan jugando con estampados de tigre y hasta flamencos rosas. La suya puede ser una primavera-verano en el norte –con este mundo globalizado las temporadas están cada vez menos definidas- con jerseys, chubasqueros y abrigos.

KTZ

CRAIGGREEN

katieeary

En la capital inglesa se construyen mundos de fantasía como los de Bobby Abley donde el reinado del blanco queda en manos de estampados gráficos como de cestería, otros estampados son más conceptuales, como pequeños osos, pajaritos, flores de Lis… También aquí aparecen las superposiciones, además de transparencias y una predilección por un estilo casual: camisetas, camisas sin mangas, bermudas que parecen faldas. El cuento de Bobby Abley está protagonizado por un chico que se aferra a la infancia, a ser el rey de su casa (King, se lee en una de sus camisetas), no en vano todos, incluido el propio diseñador, tenían sobre la cabeza una corona de juguete. De los mundos de fantasía pasamos al rebelde sin causa de Sibling. Así es la propuesta del trío de diseñadores de la firma –formada por Sid Bryan, Cozette McCreery y Joe Bate- que revisita la década de los 50. Como antaño, el uniforme masculino se basa en pantalones y cazadoras vaqueras o los polos de punto que se veían en la Norteamérica de aquella época, aquí teñidos de colores como el turquesa, el verde agua y el rosa. Frente a la revisión retro, aparecen jerseys y bermudas tejidos en maxi rejillas con un aire más deportivo y actual.

bobbyabley

sibling

Segunda parada, París. Allí Comme des Garçons perfila una colección con un carácter gótico, como paradigma las camisas de cuero claramente inspiradas en las camisas de fuerza de los psiquiátricos. ¿Será una primavera de miedo? Así mismo la firma francesa juega con las superposiciones de prendas de tal variedad que no deja lugar al aburrimiento: pantalones plisados, faldas, sastrería tradicional cuyo aire estricto rebaja con coloristas camisas estampadas. En cambio, Viktor & Rolf, dentro de su refinamiento característico, hacen una apuesta más clásica basada en trajes donde la sobriedad del negro y el gris queda rota por el azul. Las rayas se convierten en el leitmotiv unificador así como las camisetas con mensaje. Para relajar un poco el aire de la colección –no seamos tan serios-, incluyen algún detalle deportivo por aquí y rockero por allá.

V&R

cdg

Issey Miyake se explaya con los estampados, unos tie-dye de estilo grunge, otros de manchas de pintura a lo Pollock, y también hubo lugar para las rayas y los cuadros. Aquí las camisas, donde destacan los cuellos Mao, también se superponen en una colección colorista en la que el negro sólo aparece como un complemento. Otro tótem que presenta en París es Walter van Beirendonck, uno de los míticos seis de Amberes. Este diseñador hace un ejercicio de tridimensionalidad para la próxima temporada primavera-verano 2014, ya sea en los estampados gráficos, en los tonos que mezcla geométricamente o incluso en elementos que sobresalen de la ropa. Continúa con la veda colorista y cien por cien optimista, como se ve en amplio abanico de colores que inunda las sedas de los trajes: pasteles, azules, blanco, beige y algún reducto de negro y gris. En total contraste Dior Homme, en manos de Kris Van Assche, se decanta por un verano minimal. Una paleta comedida basada en una trinidad de granate, negro y gris. Van Assche introduce un poco de ritmo con detalles de patchwork geométricos que refieren a Mondrian –eso sí, pasado por un tamiz sobrio-. La colección se compone de pantalones en tres medidas (largos, medios y cortos) combinados con americanas, abrigos y bombers estructurados y con volumen.

ISSEYMIYAKE

walter

dior

Última parada, Milán. En la capital italiana Vivienne Westwood ha mezclado referencias culturales a la India con el discurso protesta a favor de uno de los filtradores de WikiLeaks Bradley Manning. La inglesa, que siempre crea a lo grande, ha desplegado sobre la pasarela color, riqueza de tejidos y estampados (lo mismo da cuadros que líneas, que los más variados prints de inspiración étnica) en forma de trajes, túnicas o camisas amplias con la guinda de boinas de estilo militar. En contraposición, Jil Sander, haciendo gala de su sobriedad, ha optado por una gama de colores neutros rota por el coral y el naranja. Pero su minimalismo antes de caer en la monotonía gana con las concesiones a unos estampados sutiles. Las formas estructuradas de los sastres (acompañados de chaleco) y abrigos de verano combinan con pantalones y bermudas –tan anchas que parecen faldas-.

vw

jilsander

Pasando a los nativos italianos, nos fijamos en Prada. Su primavera-verano de 2014 se tiñe de oscuro con granates, marrones, azules –salvo el beige- en estampados barrocos de flores y se abriga un poco más de la cuenta. La casa italiana mira también a los 50 y recupera los jerseys de punto, las americanas con grandes solapas y doble botonadura cruzada, las cazadoras tipo bomber e incluso el ancho de los pantalones de esa década. Sólo falta una parada en el típico dinner americano. Contrasta esta propuesta con la de otro referente italiano, Dolce & Gabbana, que presentó la colección más extensa con 76 looks, y totalmente luminosa, con un blanco que refleja toda la luz del Mediterráneo. Como la cabra tira al monte, los diseñadores lo hacen a Sicilia, su tierra, y la plasman en estampados de estilo pictórico, de ruinas o paisajes. Su colección oscila entre los trajes pulidos y estrechos de italiano exquisito, y los looks más informales con bermuda o short y camisola holgada. Y terminamos con Versace cuya propuesta parece más para un Ken (sí, el de Barbie) que para un hombre real. Pantalones de pinzas con un aspecto extremadamente pulido, prendas de raso, punto y algodón, para un Ken que unas veces es sahariano; otras veces, rockero; y otras, deportivo. De hecho, una línea del desfile está inspirada por las tiras deportivas de colores que les ponen a los atletas y que los modelos lucen cual accesorios.

prada

D&G

VERSACE

Como en los libros de “elige tu propia aventura”, con tan variadas propuestas sólo queda que cada uno elija, según tu personalidad, el estilo que mejor te va y cree su propia aventura para la primavera-verano de 2014.

 

Fotos: Condenast, Fashionising, Thvndergmag.