LITTLEISDRAWING

LITTLE SIEMPRE DIBUJANDO

¿Recuerdas cual fue tu primer dibujo?
Recuerdo mucho un cuento que ilustré en Primaria con 6 años que se llamaba «El meteorito que cayó en Valencia». Teníamos que escribirlo e ilustrarlo para un concurso literario. Lo recuperé años después y me encantó. Es de las primeras cosas que tengo conciencia de haber hecho y haber ilustrado.

En temas de pintar, yo me quedé en los tres palos y el círculo para hacer un monigote. Hay algunos que opinan que es un talento, y otros, que se puede llegar a aprender. ¿Tú qué crees?
Creo que tiene parte de aprendizaje y «algo» que se tiene y que es imposible de aprender, se tiene o no. Yo he aprendido mucho en clases de dibujo en Bellas Artes, (técnica, proporción, etc…) y también saber qué es lo que quiero hacer o no hacer. Pero desde luego hay que nacer con algún tipo de instinto o inquietud artística para que te apetezca convertir el dibujo en tu modo de vida.

Tus ilustraciones denotan muchísimo detalle. ¿Es alguna obsesión por observarlo todo?
Sí, creo que me fijo en cosas que para los demás pasan desapercibidas. Me tropiezo con cosas en las que los demás no suelen caer o simplemente las obvian. De esto he sido consciente no hace mucho, personas cercanas que me conocen me lo dicen mucho. Que mis ilustraciones estén llenas de pequeñas rayas que forman un todo, no sé explicar bien el porqué. Fue un modo de llenar huecos, de crear texturas. Se parece a los puntos que haces cosiendo y eso me gusta de algún modo.

También se ven personas tirando a serias, pero por algún motivo a ti se te nota risueña.
¿Sí? No lo sé… eso tendrán que decirlo los demás. Pero puede ser, no me gusta parecer una persona triste o de la que hay que tirar. Prefiero ser positiva y tirar yo de los demás.

¿Tienes alguna manía al dibujar?
No, creo. La verdad, no lo he pensado. Seguramente tenga alguna pero no soy consciente de ello, de momento.

¿Cuál es tu proceso a la hora de ilustrar? ¿Qué va primero?
Lo primero es que me apetezca. Me viene algo a la mente de manera fugaz y entonces me apetece, por encima de todo, dibujarlo. Esto puede suceder viendo fotos, alguna película, alguna exposición, una cara, unas manos… Entonces escojo un papel y me pongo a dibujarlo.

¿Cuánto es el tiempo máximo que has tardado con una ilustración?
Todo depende. Hay algunas que salen a la primera y no empleo mucho tiempo en ellas porque de manera rápida el resultado me satisface, o por el contrario puedo estar mucho tiempo intentando dibujar algo que no sale y al final tengo que abandonar. Es muy relativo. No tengo un tiempo estipulado.

¿Hay algo que no te salga por mucho que lo intentes?
Creo que no. Si lo dibujo es porque tengo la sensación de que saldrá.

¿Has podido encontrar algún uso al lápiz Alpino de color blanco?
No. De Alpino precisamente no, al resto de blancos, mucho.

¿A ti también se te secaban los rotuladores de la caja de 36 colores?
No, porque tenía un truco que era ponerles alcohol de las heridas cuando empezaban a secarse.

¿A ti la frase de “pinta y colorea” no te dirá nada no?
No.

¿A quién te gustaría retratar?
Pues el mejor retratado está por llegar, así que no lo sé. De momento retrato a personas que tanto por sus rasgos como por su oficio me inspiran algo.

¿Ha visto Nick Cave ya alguna de tus ilustraciones?
No creo. Y si lo ha visto seguramente no se haya visto muy guapo, como suele suceder.

¿Cómo se lleva el ser cada vez más conocida?
¿Yo? No creo que vaya a ser cada vez más conocida, y aparte, ser conocida no sirve de nada, lo que sirve es poder trabajar de lo que haces. Hay mucha gente «conocida» que no da un palo al agua. Así que prefiero no serlo.

Para terminar, escoge un color con el que pintarías esta entrevista ahora.
Azul klein.

Web: Littleisdrawing

Entrevista: Ane Guerra