ALI MAHDAVI

WELCOME TO THE GLAM SIDE

¿Qué hay en la anatomía, en el movimiento corporal, que te atrae tanto?

Me gusta tanto la anatomía que en vez de estudiarla los 6 meses obligatorios en la escuela de Bellas Artes de París la estudié durante 4 años; incluso me pidieron que fuera profesor. Me interesan mucho los seres vivientes porque son el mecanismo más bello que existe, pura complejidad. Imagina como están unidas las partes del cuerpo; hueso a músculo y músculo a hueso. No se pueden cortar esas uniones, no se pueden separar porque es la interacción la que los hace tan bellos. Es simplemente perfección y la aplicación de la destreza de Dios. En mi opinión, la anatomía permite entender la belleza en una forma mucho más intensa y profunda. La revelación de la anatomía es como una experiencia religiosa.

Da la impresión de que de alguna forma tratas a tus protagonistas como si fueran actores más que modelos para las fotos, como si fueran parte de una escena.

Sí, porque mi mayor influencia es el cine. Tuve una revelación cuando tenía 9 años y vi por primera vez “Sansón y Dalila” con Hedy Lamarr; esa exhuberancia exquisita y esa belleza eterna me atraparon para siempre. Entre todos, el cine es el canal que te acerca más al sueño, por ponerlo de alguna forma. No me gusta comparar, pero mientras que todo el mundo puede hacer una película, para grabar una buena se necesita una capacidad brillante. Todo este concepto sobre el cine hace que no me considere a mí mismo como “fotógrafo”, porque ésta es sólo una faceta mía. Por ejemplo, no me apasiona la técnica; a algunos sí, pero a mí no y al mismo tiempo en el que me doy cuenta de que es esencial, es la base que se necesita para crear algo nuevo. Antes de las sesiones de fotos suelo hacer storyboards; me gusta contar historias.

¿Hasta qué punto te involucras en la dirección artística de tus fotografías?

Siempre he dicho que mis prioridades son mis padres, mi trabajo y mi pareja, en ese orden. Sólo puedo amar si soy feliz en el trabajo. Es una cuestión de vida o muerte, la razón de mi existencia. Y es un privilegio poder hacerlo, pero hay mucho trabajo por detrás, porque es sacrificar toda tu vida, tu salud, tus horas de sueño… No me importa que tipo de trabajo sea, siempre lo tengo que hacer con toda la intensidad. Cuando hice el corto con Dita Von Teese incluso me dio un ataque de pánico; casi ni aparecí al rodaje. El equipo tuvo que venir a buscarme porque estaba muy asustado, pero una vez que nos pusimos a grabar fue pura magia. Y como siempre, cuando lo terminamos me deprimí; cuando un proyecto así de mágico termina, volver a la realidad es aburrido. Todavía me estreso con mis proyectos y, después de todos estos años, aún me asusto.

Joseph Campbell dijo: “El momento de oscuridad es el momento en el que llega el mensaje real de la transformación. En el momento más oscuro llega la claridad”. Tus fotografías utilizan una luz muy misteriosa, como si fuera utilizada para transformar, enseñar y ocultar al mismo tiempo.

No se puede ser artista si no se ha tenido una decepción temprada con el mundo que nos rodeas. Es una decepción casi mortuoria, una forma de morir y renacer; y al mismo tiempo, aunque se necesite un grado de insatisfacción, hay que trabajar y hacer cosas. No se puede crear si no se siente alegría, ni siquiera para crear oscuridad. A través de una insatisfacción personal, mi visión de la belleza evolucionó con el tiempo; pienso que la belleza alcanza su grado máximo cuanto más cerca está de su oposición. Es todo sobre la luz y la sombra. Y la iluminación es la paleta del pintor que utilizo para crear mi mundo, porque se necesita luz para tener oscuridad y oscuridad para tener luz.

Aparte de la luz, otra cosa que caracteriza tus fotografías es una forma muy especial de retratar a las mujeres. Esa mujer fuerte, ¿es un ser único o todas las mujeres tienen esa parte dentro a tus ojos?

Estoy totalmente convencido de que todas las mujeres tienen ese poder de ser únicas mientras que sean capaces de soñar por las noches. Pero, al final, muy pocas se atreven a aceptarlo; hay que ser muy valiente para ser única y que no te importe lo que digan los demás. La sociedad empuja al convencionalismo y crear tu propio estilo no se anima. Todas las mujeres pueden ser bellas; Dita Von Teese dice que no hay mujeres feas, sino sólo mujeres vagas. ¡Y ella se prepara en 45 minutos! Las mujeres que yo encuentro más bellas son aquellas que no son necesariamente guapas al natural; todo se basa en la transformación.

Hay una mujer que siempre aparece muy segura de sí misma en tus fotografía y esa es Dita Von Teese. Cuéntanos que sentiste la primera vez que la viste.

Hay gente en el mundo que estás destinado a conocer; es como una obligación. Conocí a Dita a través de la divina Suzanne von Aichinger y Mr.Pearl, mi Musa y el diseñador de corsets; hace mucho tiempo Dita vio una foto de Kylie Minogue que hice yo en su estudio y dijo que quería conocerme, así que organizamos una cena y me enamoré de ella inmediatamente; ella era la mujer que había estado dibujando desde que tenía 5 años, la chica de mis sueños. Comenzamos a trabajar juntos poco después de aquello y ya hemos realizado más de 20 sesiones juntos. Dita es mi vision de la mujer ideal. Ella es una de las mujeres más bellas del planeta y nadie la puede imitar. No había forma de que no nos conociéramos; la obsesión por el glamour es nuestra misión religiosa.

Dita fue la primera estrella invitada del Crazy Horse Cabaret. Y centrándonos en ese lugar, ¿cual es tu objetivo en este cabaret?

Siempre tuve tres modelos de mujer: la mujer Thierry Mugler, la mujer de la Época Dorada de Hollywood y la mujer Crazy Horse. No se puede comparar a este cabaret con nada. Y no se puede entender si no se ha visto; hay algo muy oscuro que me fascina en él, esa idea de mujeres poderosas en uniformes de armada. Crazy Horse es peligroso, porque siempre está presente esa conjunción entre eros-tánatos en el aire. Me encanta ese toque de misterio. Estas mujeres Crazy Horse, todas tienen una venganza personal que tomar contra la belleza y el glamour.

¿Qué es bello para Ali Mahdavi?

Primero, conocer tu cuerpo y tu cara y saber qué se necesita resaltar y qué ocultar. Y después tener siempre como referencia la Época Dorada de Hollywood. No hay forma de fallar así.

¿Y qué es feo?

Una mujer sin personalidad cuya opinión depende de los demás y que sigue la moda al pie de la letra. Es terrible, antes las niñas querían parecerse a sus madres, ahora las madres quieren parecerse a las hijas.

Algunas veces da la impresión de que los fotógrafos encuentran un escudo detrás de la cámara… Si esto es así, ¿de qué te proteje a ti?

Me pasó una cosa muy curiosa durante una sesión con una pantera para Cartier. Yo me iba acercando más y más y mi asistente no paraba de tirar de mi, mientras que la persona a cargo del animal me advertía de que tenía que ir con muchísimo más cuidado. De verdad, yo tenía la impresión de que nada podía pasarme, ¡tenía mi cámara en la mitad! (risas) La cámara te hace ser menos cohibido y te sientes muy protegido; es un escudo, en un concepto filosófico y físico. Puedes ser quien eres.

Completa la frase: la expresión artística como forma de defender…

tu mundo propio, el que te permite sobrevivir al mundo real.

 

 

Entrevista: Ane Guerra

Web: Ali Mahdavi

Ayudantes: Guillaume Thomas y Andoni Beristain

Foto 1: Andoni Beristain

Foto 2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8: Ali Mahdavi