ALEXANDRA BRUEL: LA ILUMINACIÓN LLEGÓ CON LA PLASTILINA

Los días de escuela en los que entrabas a clase y veías, en un carrito, la tele y el reproductor de vídeo, eran, probablemente, los mejores días de todo tu paso por el sistema educativo. En la clasificación, esos maravillosos días de dibujos animados cutres, Gloria Fuertes y moralejas azucaradas irían seguidos de las ocasiones en las que tenías dentista y te pirabas en plan «see ya bitches» y aquellos en los que entraba en juego ese material de arcoiris, la cera de oído de los dioses, la felicidad moldeable de olor penetrante; la plastilina.

Alexandra Bruel tuvo que interiorizar mucho esta fase porque, años más tarde, se ha convertido en la reina de la plastilina con permiso de Pingu, Wallace & Gromit y Chicken Run (a mis brazos, inútil cultura audiovisual). Bruel, Directora de Arte y Diseñadora de Set afincada en París y que estudió Diseño Gráfico en la escuela parisina Gobelins, aplica su plastifetiche a todo. Literalmente. Trabajos para Vogue, Nescafé, WAD, Bvlgari, Tic Tac, Virgin o Converse incluídos. Con un ojo increíble, un maravilloso uso del color y desprendiendo, sí, lógicamente, mucha plasticidad, Bruel ha despertado un mundo de posibilidades en nosotros.

alexandra bruel set design

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TÁPATE LA CARA, FEO

Eres feo, asúmelo. Eres tan feo que ni después de años de convivencia te has acostumbrado a tu propia cara. Te asustás al ver tu reflejo y te lavas los dientes con los ojos cerrados para no verte en el espejo. Partiendo de la base de que quieres ocultar tu cara, lo pruebas todo. Te untas de mascarilla de pepino verde fluorescente y te niegas a quitartela aunque tu piel parezca seca y agrietada como los campos de Murcia; compras cereales y los tiras, conservando sólo sus cajas porque ponértelas en la cabeza te hace sentir bien, y aún así lloras (tras la caja, claro). Lloras como un bebé (de los feos y peludos recién nacidos) porque lo más fácil sería ponerse una bolsa de papel en la cabeza, pero eres demasiado moderno como para hacer esa vulgaridad. En la Monda queremos hacerte feliz, estamos aquí por y para ti, por eso te presentamos las máscaras de cabeza de la Maison Martin Margiela. Más cool, más trendys y más caras que cualquier cosa que hayas probado-comprado antes. Y ya sabes, si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero.