SOUTH 36.32N, NEW FASHION LATITUDE

Como muchos de vosotros sabréis ya, España es uno de esos países en los que podéis encontrar talento creativo a raudales; levantas una piedra y salen diez diseñadores de moda, seis diseñadores gráficos y algún que otro fotógrafo bailando la conga y rezando al cielo por oportunidades de trabajo. Por eso, y con bien de gusto y fundamento (factores que, en el caso de festivales y eventos, escasean), llega una nueva edición del festival South 36.32N, la nueva oportunidad para todos estos artistas y creadores de mostrar lo que tienen entre manos y de lo que son capaces de hacer. Ocurrirá en Cádiz; mucha brisa y montones de pescaíto frito para disfrutar de desfiles de diseñadores como Timo Zündorf (Amberes), Pedro Covelo (Barcelona), Juan Carlos Pajares (Madrid), de un showroom con prendas de, por ejemplo, Beatríz Peñalver (Granada) o Airova (A Coruña/París), de la música de, entre otros, Grebnellaw (Estocolmo) y de ponencias como la de Topacio de La Fresh Gallery. Vamos, que del 25 al 27 de Junio nos vamos todos a Cádiz, ¿verdad?

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Research and Development

No descubrimos nada nuevo si decimos que, en esta última década, le damos una patada a una piedra y aparecen mil diseñadores. Como en todos los campos, hay que saber diferenciar el trigo de la paja, ya que, en general, hay demasiada paja para tan poco trigo. Los Directores de Arte Daniel Olsson y Jonas Topooco son clarísimamente trigo y ¡muy limpio! Diseño pulido, funcional y muy atractivo es lo que proponen, sin sucumbir en los clichés estéticos que predominan en la actualidad en el diseño gráfico. Abarcan todo tipo de campos, pero su fuerte es la editorial; el diseño que se puede palpar. Todo esto lo hacen siendo fieles a su estilo desde 2002, reafirmando la frase de “el buen diseño no caduca”. Por esos 14 añazos, ¡BRAVO Daniel y Jonas!

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ATLAS STUDIO: Muerte al academicismo

Que el New Ugly está en auge es un hecho que no podemos obviar; sólo hace falta echar un vistazo a la industria musical, al diseño gráfico o a las pasarelas para darnos cuenta de que lo feo y desagradable lo peta, y fuerte.

Un ejemplo de ello es Atlas Studio, diseñadores suizos que se han pasado por el forro todos esos clichés de que el diseño del país padre de la Helvética es claro, sobrio, ordenado y totalmente racional. Aquí Atlas Studio hace lo que les sale del choto. ¿Que en la facultad nos enseñaron que más de dos tipografías en un cartel es demasiado? Métele cinco y deformadas hasta que parezcan manchas de chapapote. ¿Que el degradado impide que se lea bien el texto? ¡A la mierda la legibilidad! Enchúfale degradados de colores aberrantes. Se nota que Atlas Studio ha venido a jugar, y a jugar bien fuerte; sus carteles y diseños ya son referente en todos los blogs y Tumblrs de diseñadores, y el New Ugly ya impera en los portafolios de las mejores escuelas de diseño europeo. ¡El academicismo ha muerto! ¡Larga vida a Atlas Studio!

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Viva las pelotas

Estamos en pleno inicio del mundial de fútbol, todo el mundo habla de ello y nosotros no podíamos ser menos. En este caso, vamos a hablar de pelotas, ese elemento tan rudimentario que cumple una función vital en el deporte rey (en serio no creíais que íbamos a hablar de alineaciones, ¿verdad?). Más concretamente, las pelotas son protagonistas de “When Football Becomes Art”, un proyecto que lanzan Luisaviaroma y ADIDAS en el cual participaron más de veinte diseñadores encargados de customizar un balón de fútbol. Emilio Pucci, Dolce & Gabbana, Giuseppe Zanotti, Pharrell Williams, Missoni, Ferragamo y Balmain, entre otros muchos, colorearon sus pelotas. Los balones serán subastados en Ebay y todos los beneficios irán a parar a la fundación Gol de Letra. No va nada mal un acto altruista como éste en un mundo como el fútbol.

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080 BARCELONA FASHION: QUE EMPIECE YA, QUE EL PÚBLICO SE VA

Somos de los que se levantan por la mañana con buen pie. De los que, cuando vemos una cola larga para entrar a un sitio y no conocemos a nadie en la puerta, deciden esperar con alegría y alboroto. Ese tipo de gente que, habiendo crecido en el País Vasco, está acostumbrada a que llueva día sí y día también.

 

Por eso vamos a empezar nuestro artículo sobre la 080 Barcelona Fashion aplaudiendo lo positivo; los talentos creativos que pudimos disfrutar. Krizia Robustella nos llevó de viaje a un mundo paralelo en el que Benidorm se mezcla con Baqueira en los purpurinos años 80. Música pegadiza de fondo, tejidos brillantes, palos de esquiar (si ésto tienen un nombre técnico o no, lo desconocemos. Así de bien se nos dan los deportes) y estampados muy convincentes en los típicos tonos de los chándales que tiene tu madre guardados por algún lado; verdes, morados y grises. Manuel Bolaño se dio la mano con las prendas clásicas y la parte del Pantone de la que nunca pintarías tu habitación; trabajando mucho los tejidos, si por algo destacó el gallego fue por la sutil arquitectura de sus prendas y los colores, las referencias a los años 70 y el final con el Dúo Dinámico entonando que están muy solos. Un acierto total del talento del que ya se esperaba mucho antes del desfile.

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Pelazo fue lo que nos trajo Albéniz; abrigos y exquisitez material en un desfile que, aun no siendo de diseño rompedor, tuvo muy buena acogida, gustó mucho en general, y a nosotros, también. Muy a favor, además, de la propuesta de Manuel Cruzcastillo, que volvió a presentar sus diseños; colores cuidados, estampados arquitectónicos, mezcla de materiales y gente civil como nosotros desfilando junto a los modelos y modelas. Y estas cosas, qué queréis que os diga, como que dan humanidad entre tanto cuerpo-sílfide y caras que arrancan suspiros hasta a los focos.

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Esta 080 no ha sido una edición que se ha librado de polémica (ni ésta, ni ninguna anterior, y probablemente ninguna venidera); todos hemos leído ya la carta anónima publicada por ItFashion en la que duramente critican a la organización del evento. Es verdad que el recinto, a pesar de su belleza, no era el más adecuado para el invierno; yo tuve que poner ojitos a nuestro director para que me calentara las manos más de una vez. Hacía frío, a algún iluminatti se le ocurrió instalar bancos de metal (en serio) y poner mantitas atadas con un cable para que no nos las lleváramos (el periodista, ese ser con fama de chorizo). No entendemos el hecho de que Desigual o Mango desfilen y, presuntamente, no paguen. Los premios son esa cosa en la que todo tipo de criterio es factible; a alguien le pueden dar uno porque se lo merece o porque Venus se ha alineado con Marte. Nadie lo sabe, ni lo sabremos. El problema es que esta carta anónima intenta comparar la 080 Barcelona Fashion con pasarelas de Berlín o Copenhague. Y eso es imposible; esto no es Alemania o Dinamarca. No hay tanta inversión como allá ni en la moda, ni en el cine, ni en el arte en general, y ya ni nos planteemos asuntos como el de la enseñanza o la sanidad, que, puestos a criticar, quizá sea más importante. Creo que, me da a mí a la nariz, opino y quizá me equivoque, que lo que pasa con la 080 es que no tiene ni idea de lo que quieren; ser underground, joven y que apoye a nuevos talentos o ser una referencia mundial, porque bien se sabe que la marca Barcelona mola y es más fácil de vender que una cerveza/bier delante de Apolo.

 

La organización, no, no se lució. La realidad es la que es; nadie es perfecto y todos cometemos errores pero lo que no se puede hacer es imposibilitar el trabajo. El desconocimiento sobre algunas publicaciones y dónde debían de ir sentados, la dificultad de trabajar desde la bancada de invitados por falta de visibilidad, gente sin acreditación ni pase en puestos de prensa, y sobre todo, prensa a mil kilómetros mientras gente de la organización se sentaba en front row, no es la forma de hacerlo. Cuando, en una de ésas y después de dar muchas vueltas educadamente, pedimos que nos sentaran donde correspondía, alguien de la organización nos recriminó, cual niños de 5 años, con un “¿bueno, qué, ya estaréis contentos no?”. Dejamos de escuchar ese tipo de frases por parte de nuestras madres hace más de 10 años. Nos los tomamos con mucho humor, como todo, porque aquí no es cuestión de ver quién va delante y quién detrás; es cuestión de quién viene a trabajar y quién de amiguito.

 

Así que, en respuesta, sí, estuvimos contentos; porque algunos desfiles merecieron la pena y porque por lo menos pudimos disfrutar de ellos. Porque no se pueden pedir peras al olmo, ni barra libre toda la noche. Y porque todo es criticable siempre, pero, chico, a mí, me cansa hacerlo.

PROSTITUCIÓN POR TU PROFESIÓN

Sabemos que los diseñadores tienden a ser excéntricos y a quererse mucho a sí mismos (o al menos, querer mucho a sus ideas) y que, además, hacen cualquier cosa por alcanzar la fama por la sencilla razón de que el 90% de las veces significa dinero, ¡rico, rico, dinero! Desde aquí entendemos y aplaudimos a la gente que tiene una inmensa dedicación por su profesión. Alabamos a todos aquellos que se prostituyen por su profesión. Con esto queremos decir que apoyamos a todos aquellos diseñadores que deciden vender su dignidad a cambio de llamar la atención. No creáis que son pocos; ahora que habéis leído este artículo los veréis por todos lados. Sacan sus morritos sensuales anunciando su nuevo producto, practican sus ojos tiernos para decirte “ven, ¡cómpramelo!” o colocan sus extravagantes culos de oro sobre sus creaciones para que pienses si el tuyo (un culo aparentemente más vulgar) alguna vez llegará hasta ahí. Desde aquí te respondemos que probablemente no, pero por si acaso te ves en la situación de estar en un plató blanco posando con tu obra, no lo dudes, hazlo. Saca tu mirada de gata salvaje y conviértete en uno de ellos. Dará igual que se rían de ti porque tu ya pertenecerás a otro mundo…