JAMES OSTRER: TEN AMIGOS PARA ESTO

A nosotros nos parecía muy normal y natural por aquella época, pero, en realidad, los excesos cuasi-raveros en los que, fiesta de cumpleaños sí y fiesta de cumpleaños también nos adentrábamos cantando un cumpleaños feliz a siete velas en una tarta y acabábamos embadurnados en Nocilla, polvo de cheetos, barro y virutilla de colorines «comestible», no tenían nada que envidiar a las mejores fiestas de Puerto Banús de los 80.

Tenemos la firme convicción de que algún tornillo se le debió de aflojar asistiendo a una fiesta de éstas a James Ostrer. Tiene que ser eso; si no, no hay otra forma de explicar las maravillas retrato-culinarias que crea el artista británico. Cogiendo a amigos (suponemos que son amigos, porque no sé qué desconocido se prestaría a tener que lavarse el pelo 5 veces para quitarse el olor a nata) que bien podrían estar drogados con formol, Ostrer critica la excesiva dependencia al azúcar de nuestra sociedad con una estética brutal y atractiva. ¿Feliz cumpleaños?

james ostrer photo masks lamondamagazine

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