¡BONITO, BARATO! DE QUENTIN SHIH

Las tiendas de los chinos son como la cueva de los ladrones de Alí Babá, y no porque sean oscuras y tenebrosas, sino porque dentro hay maravillas a raudales. El fotógrafo Quentin Shih lo sabe y se dedicó a comprar sus objetos rudimentarios para posteriormente fotografiarlos. En esta serie, denominada 99 Cent, predominan los colores pasteles, un aura efecto niebla, plástico, plástico y mas plástico. Quentin no esconde que los objetos sean del «ultramarinos» del barrio, sino que lo muestra intencionadamente dejando las etiquetas originales de los productos en las que se pueden ver los precios reales, 99 cents. Bonito y barato.

quentin_shih_la_monda_magazine_photography_1 quentin_shih_la_monda_magazine_photography_2 quentin_shih_la_monda_magazine_photography_3

MAIKO TAKEDA NOS PONE LA CAPUCHA

Y una vez más…creadores japoneses… Y si además a esos talentos les da por irse a estudiar a Londres, la fusión puede crear a artistas tan espectaculares como Maiko Takeda. ¿Su última obra? nada más y nada menos que una serie de «tocados y sombreros» que desafían la lógica y el espacio. Llamada Atmospheric Reentry, efectos visuales de colores y texturas, pinchos, púas o plumas de pavo real, nos maravillan, nos atontan y nosotros nos recreamos, como es de costumbre. Todo esto conseguido únicamente con piezas cortadas de películas de plástico y discos acrílicos. De momento solo os contamos un cotilleo… a Bjork ya se le ha podido ver con varios de sus «tocados».

FOEKJE FLEUR ESTÁ ENAMORADA DE LOS ENVASES

Ya en sus años mozos, un jovencito de pelo decolorado se dedico a inmortalizar algo tan común como un bote de detergente. Hoy queremos destacar el trabajo de la holandesa Foekje Fleur, si cabe mucho más contemporánea a los problemas actuales, la cual sin intención de gastar ni un céntimo en su proceso de inspiración, se dedica a recoger basura de las orillas del río Mosa, que atraviesa Rotterdam, su ciudad natal, reivindicando así uno de los muchos problemas ecológicos actuales. Su punto fuerte son las botellas de plástico, ya sean de detergente, champú o botellas de agua, de las cuales crea moldes para reproducirlos en porcelana. Toda una delicia para esos coleccionistas de lo extravagante. Que mejor manera de decorar tu casa que con una pieza pop-actual.