PARIS FASHION WEEK, SS2014

Ya con unos días de margen, echamos la mirada atrás a la semana de la moda de París. Lo nuestro nos ha costado asimilar una de las Fashion weeks mas moviditas de las últimas temporadas, y si no que se lo digan a las modelos del americano Rick Owens, bailarinas de stomp dancing (búsqueda rápida en google para aquellos que no sepan lo que es) que tuvieron que aprenderse una coreografía (por llamarlo de algún modo) de 12 minutos. Modelos de tallas reales gritando y moviéndose como auténticas amazonas, casi todas afroamericanas, justo en el momento en que más polémica hay por falta de modelos de color en las pasarelas. Una forma innovadora de presentar la ropa, la cual aparte de hacer destacar notablemente toda la parte de diseño, hizo llorar a más de un asistente (de la emoción, claro.)

Y no fueron las únicas que se marcaron un baile en mitad de la pasarela. Gaultier recreó un concurso de baile en el que las modelos se movían a ritmo de los 80, no solo en música, sino también en estilismos, ya que el cuero, los flecos y los tules fueron los protagonistas del desfile, sin olvidar sus míticas rayas, esta vez reinventadas en unas magnificas chaquetas y blusas . Una maravilla para todo el que pudo estar presente.

Al igual que el dúo de Viktor & Rolf, que desfilaron al compás de un remix de Pink Floyd, la mejor sintonía para una colección sobria compuesta toda ella de blanco, negro y azul, colegialas enfundadas en vuelos, blazers y faldas.

Y aunque las puestas en escena de Givenchy, con un accidente de coche en medio de la pasarela, Chanel recreando una galería de arte o el modelo disfrazado de gorila patinando en Moncler…también llamasen nuestra atención, la noticia más sonada de estos días es sin duda la despedida de Marc Jacobs en Vuitton.
Y claro, su adiós no pudo ser más elegante, con una pequeña retrospectiva de su trayectoria por la casa francesa, toda ella un tanto oscura y excéntrica, algo parecido a un entierro (no nos importaría para nada que fuese el nuestro propio…plumas, brillos, erotismo, exhibicionismo, parte de todo aquello que amamos…) Una despedida que cierra una etapa, una etapa en la que las grandes firmas apostaron en los noventa por diseñadores que más tarde renovarían la industria de la moda.

Una despedida triunfal…y la bienvenida a otra nueva generación, ¡el primero de los fichajes? JW Anderson para Loewe.

Si esta última Fashion Week ha estado movidita…abróchense los cinturones que seguro que vienen turbulencias para la siguiente.

TÁPATE LA CARA, FEO

Eres feo, asúmelo. Eres tan feo que ni después de años de convivencia te has acostumbrado a tu propia cara. Te asustás al ver tu reflejo y te lavas los dientes con los ojos cerrados para no verte en el espejo. Partiendo de la base de que quieres ocultar tu cara, lo pruebas todo. Te untas de mascarilla de pepino verde fluorescente y te niegas a quitartela aunque tu piel parezca seca y agrietada como los campos de Murcia; compras cereales y los tiras, conservando sólo sus cajas porque ponértelas en la cabeza te hace sentir bien, y aún así lloras (tras la caja, claro). Lloras como un bebé (de los feos y peludos recién nacidos) porque lo más fácil sería ponerse una bolsa de papel en la cabeza, pero eres demasiado moderno como para hacer esa vulgaridad. En la Monda queremos hacerte feliz, estamos aquí por y para ti, por eso te presentamos las máscaras de cabeza de la Maison Martin Margiela. Más cool, más trendys y más caras que cualquier cosa que hayas probado-comprado antes. Y ya sabes, si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero.

THOM BROWNE PARA EL SIGUIENTE INVIERNO

Muchas hombreras, mini gafas de sol, cruces, bombines cuadrados, maletines e incluso faldas, todo junto, es lo que nos ofrece Thom Browne para el siguiente otoño invierno, que, al parecer, va a ser gélido. El show que montó en Paris el pasado Enero nos encantó, especialmente porque nuestro editor Guillaume estuvo dándole a la estructura de madera con su super martillo durante varios y largos minutos hasta más no poder (podeís verlo en el vídeo a continuación). Una oferta extraña pero muy atractiva apta para hombres atrevidos y con ganas de ser vistos.