Los años dorados de Harry Griffin

La vejez, esa gran pesadilla de la cual el ser humano lleva años intentando huir, engañar o posponer a base de cremas milagrosas, dietas de la alcachofa y demás memeces varias. No nos engañemos, por mucho que nos emocionemos con «las chicas de oro» o Betty White, nadie se quiere ver con dentadura postiza, oliendo a fruta pocha, con perdidas de orina de manera repetida y con una pensión que da risa. Intentando hacer frente al panorama dantesco que se nos viene encima, os traigo las fotografías de Harry Griffin y sus retratos de la tercera edad, la vida del pensionista ocioso en la costa de Florida, ancianos entre solariums, daikiris y prótesis dentales; esta es la jubilación que yo quiero rodeado de lujo y crema solar. El fotógrafo no sólo se ha centrado en el bizarro mundo de la vejez. Echadle un vistazo al resto de su trabajo; en la serie Convention nos muestra lo casposo y perturbador que puede ser el mundo de las ferias y convenciones. Mientras os dais un paseo por su web yo voy planteándome mi plan de jubilación, nos vemos en el solarium en 2067.

harry_griffin_photography_lamondamagazine_1

harry_griffin_photography_lamondamagazine_2

harry_griffin_photography_lamondamagazine_4

harry_griffin_photography_lamondamagazine_5

harry_griffin_photography_lamondamagazine_6